SCT ve comercio en ferrobuques

El gobierno federal, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, buscará detonar el comercio de ferrobuques entre el puerto de Altamira y Mobile, Alabama en Estados Unidos, mediante la construcción de una terminal para la atención de este tipo de carga.

Mediante una inversión de 680.1 millones de pesos la Administración Portuaria Integral (API) de Altamira trabaja ya en lo que será la construcción de 2 muelles marginales y uno en espigón para poder atender, como máximo, hasta 1,240 ferrobuques y 826 RO-RO anuales.

De acuerdo con información del encargado del despacho de la Gerencia de Ingeniería de la API Altamira, Heriberto Ramírez Magaña, el objetivo del proyecto es aprovechar la infraestructura ferroviaria del país y la ubicación estratégica del puerto mexicano.

La evaluación que realizó la consultora Incostas para la SCT y que entregó en el mes de octubre, señala que actualmente “no existen en el Golfo terminales específicas y suficientes para este tipo de carga, lo que obliga a buscar oportunidades de negocio que den respuesta oportuna a las necesidades de los usuarios del puerto, fortaleciendo su posicionamiento, además de impulsar el desarrollo industrial y comercial de la región.

Bajo este contexto, se presenta la oportunidad de llevar a cabo en el puerto de Altamira el desarrollo de un proyecto relacionado con la construcción de una terminal para servicio de Ferrobuques que permita captar y atender carga comercial entre Altamira y Alabama, así como para el servicio de Roll on/Roll off para atender la demanda de carga automotriz con otros puertos del mundo (Europa y América Latina)”.

Sostiene que el servicio de ferrobuque tiene entre sus principales beneficios: menor tiempo de tránsito de tramo marítimo; interconexión directa con las principales líneas de ferrocarril de Estados Unidos y Canadá; sin transbordos; capacidad Intermodal; y, servicio “Puerta a Puerta”.

Respecto del servicio de Ro-Ro (que es otro tipo de buque de carga), argumenta que los principales beneficios son: aumento en la capacidad de recepción y manejo de carga referente a vehículos automotores, así como cubrir la creciente demanda de exportación de vehículos que difícilmente se podría satisfacer con la capacidad actual del Puerto de Veracruz.

Actualmente, el puerto de Altamira, con más de 5 mil 500 millones de dólares de inversión (aproximadamente 66 mil millones de pesos al tipo de cambio actual), dispone de 13 industrias de capital nacional y extranjero instaladas, así como un corredor petroquímico que produce un amplia gama de productos, entre los que destacan: negro de humo, cloruro de polivinilo (PVC), dióxido de titanio, muebles de madera, hules sintéticos y dimetiltereftalático (dmt).

 

El Universal