Aún hay retos considerables con el TLC a 20 años de su existencia

Tras 20 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), es necesario que el país tenga en perspectiva los retos que aún se presentan de la inevitable etapa de liberalización en sectores antes cerrados y la demanda de seguir compitiendo en un mundo cada vez más interrelacionado.

Estas consideraciones forman parte del análisis que se hace en el Reporte CESOP número 82, El TLCAN 20 años después,elaborado por el equipo de investigadores del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, que incorpora temas como los siguientes: “Veinte años del TLCAN: objetivos, avances y retrocesos; Tratado de Libre Comercio: los esfuerzos de una integración económica”; “Apuntes sobre el desarrollo de la infraestructura para el comercio internacional tras 21 años del TLCAN”; “Evolución del valor de la producción agrícola y sus impactos regionales y sociales: 20 años del TLC en nuestro campo”; “El sector terciario de México en la senda del TLCAN”; “Veinte años del TLCAN. Balances y perspectivas del desarrollo de las industrias mexicanas maquiladora y a utomotriz”.

A manera de resumen, Gabriel Fernández Espejel, en su texto “Veinte años del TLCAN: objetivos, avances y retrocesos”, señala que el TLCAN aún persigue sus objetivos principales, no obstante ha supuesto lazos más estrechos entre los países a pesar de tener diferentes aproximaciones para manifestar y luchar por sus intereses, lo que conlleva a pensar en la necesidad de un arreglo institucional más ambicioso con mayor alcance jurídico.

“Tratado de Libre Comercio: los esfuerzos de una integración económica”, elaborado por Felipe de Alba Murrieta, menciona que en el contexto de la firma del TLCAN, México aumentó progresivamente el grado de internacionalización de su economía y mejoró sus montos de inversión extranjera directa (IED), a su vez los indicadores macroeconómicos mantuvieron una relativa estabilidad en los años siguientes, a pesar de estos anuncios, otros datos evidencian que la economía creció lentamente, los niveles de empleos han sido inestables o cada vez mayores, los salarios reales continúan deteriorándose y el flujo de mexicanos hacia Estado Unidos habría aumentado.

En el tema “Apuntes sobre el desarrollo de la infraestructura para el comercio internacional tras 21 años del TLCAN”, Salvador Moreno, menciona que la inversión en infraestructura, pública y privada, es imprescindible para disminuir las desigualdades al interior del país, también lo es el balance general que se observa con los indicadores presentados donde se señalan que la puesta en marcha del TLCAN no ha generado un incremento sustancial en la calidad y cobertura de la infraestructura del país, inversiones del sector público y privado, asimismo no han abatido las desigualdades entre los países socios comerciales: México, Estados Unidos y Canadá.

Giovanni Jiménez, señala en “Evolución del valor de la producción agrícola y sus impactos regionales y sociales: 20 años del TLC en nuestro campo”, que el tratado de Libre Comercio con América del Norte cumplió un papel importante en cuanto a observar la productividad a partir del territorio, ya que este enfoque territorial incorpora la multiculturalidad y la multisectorialidad de la economía rural; es decir, el reconocimiento del territorio es simultáneamente una dinámica permanente de construcción e interdependencia y permite dar paso a la agroecología como una solución para elevar la productividad de las pequeñas unidades rurales.

En “Veinte años del TLCAN. Balances y perspectivas del desarrollo de las industrias mexicanas maquiladora y automotriz”, Yuriria Orozco, menciona que la industria manufacturera ha contribuido a la formación del valor agregado, del comercio exterior y del empleo, constituyendo la piedra angular del crecimiento económico, el desarrollo tecnológico y científico de las exportaciones, pero a pesar de estos logros no todos los sectores pudieron beneficiarse del TLCAN.

Rafael López en su artículo “El sector terciario de México en la senda del TLCAN”, señala que la dinámica de los sectores económicos y su impacto en un contexto de libre mercado no parece ser tan clara, pues las decisiones económicas de mayor relevancia las formula, instrumenta y reorienta el gobierno -si son necesarias-, así sea exclusivamente en el campo de la generación de normas y regulaciones para lograr un mejor desempeño.